Puede que sea una exageración, pero voy a tratar de explicarlo con una parábola sexual: consumado el orgasmo, la mayoría de las veces viene el bajón, que se expresa, por ejemplo, en que (sobre todo) ellos prefieren que el otro “se convierta en pizza”, como reza el trillado latiguillo varonil; o que desaparezca, sin más. Eliseo Subiela lo graficó de modo muy didáctico en su película El lado oscuro del corazón, de 1992. Miren (o recuerden, para los más veteranos) lo que hace Darío Grandinetti:
Bien. Lo que quiero decir es que pasó el Abierto de Australia, la primera gran emoción de la temporada, y entonces el ritmo se cortó, ya no hay necesidad (ni ganas) de estar al palo, expectante de ver qué pasa en las canchas del mundo, al menos por un rato. ¿Hasta que empiece la Telmex? ¿Les pasa esto?
Me refiero a todos los segmentos.
Como simple consumidor del deporte, puede que me haya atacado el cada vez más famoso estrés posvacacional. Como parte de AlFrontón, aclaro que la merma de noticias tuvo que ver estrictamente con problemas técnicos y no con este síndrome. Y por lo demás, me da la sensación de que todo lo que anda dando vueltas por los medios (internacionales, incluso) no son más que repercusiones poco novedosas, estadísticas (que, encima, por tratarse de campeones archi conocidos resultan obvias), declaraciones rimbombantes (eso sí: algunas geniales, como las de Federer a L’Equipe que reprodujo FueBuena) y… nada nuevo bajo el sol, en definitiva.
El caso es que por estos lares, bien lejos de Melbourne, comenzó la gira latinoamericana de polvo de ladrillo. Se juega la etapa chilena, cuyas novedades pueden encontrar en el sitio oficial. Mientras, La Raqueta (que cambió de look y los felicitamos… agenden en Favoritos la nueva dirección) se pregunta triste y muy atinadamente si hay diferencias entre este ATP 250 y un Challenger de la Petrobras (en Buenos Aires, ya dijimos por acá, no nos podremos quejar con el main draw).
Siguiendo con lo que pasa del otro lado de la cordillera, en el ejercicio de revisar los diarios locales que siempre hacemos los periodistas me encontré con notas bizarras sobre los primeros días de competencia. Para los que no lo conocen, Las Últimas Noticias es un diario bien sensacionalista, rosquero como pocos en lo que hace a escándalos farandulescos, y bien cholulo, claro. Hace poco Martín Vassallo Argüello me contaba de sus ganas de matar (sentido figurado) a un periodista de ese diario que el año pasado le hizo una nota durante el torneo, cuando se jugaba en Viña y no en Santiago como ahora. Después de un largo rato de nota –me consta; es un jugador que jamás pone mala cara a la hora de atender a la prensa-, y ya hablando distendidamente de la Argentina, del fútbol y la política, Martín opinó de Maradona y al otro día eso, y solo eso (lo pueden constatar en la nota original), fue lo que salió publicado… Imaginen la bronca.
Volviendo al hoy, vean lo que son las notas sobre la derrota de Nico Massú el lunes y la victoria de Feña González al día
siguiente. Ambas tienen el mismo enfoque: lo que hicieron las respectivas “pololas” (novias) de los jugadores en las tribunas mientras aquellos jugaban. Dayane, la chica del Vampiro, se robó todas las miradas, según LUN, que da cuenta de un problema amoroso que arrastraba la pareja y que parece haber
quedado saldado con este gesto. En cuanto a Daniela Castillo, la novia del Bombardero de la Reina, el dato es que se la pasa pelotudeando durante todo el partido, casi ignorando lo que sucede en el rectángulo naranja.
Bueno, a los muchachos del diario tampoco les calienta demasiado el tenis en sí. Aunque, a decir verdad, después de Australia y al menos por un rato, a nosotros tampoco.
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Caí un poco tarde por acá, pero hay algo que no supe interpretar. Sería metáfora sexual lo que quisiste explicar? Sino, creo que nunca presté mucha atención a las parábolas del evangelio…
pd:Para cuándo el anuncio de la WC del Gato, eh, para cuándo???
Gracias Pedro por la mención, abrazo.